viernes, 6 de febrero de 2015

Amanece

Y yo sin dormir ni una gota
Pero ¿qué más da?, será volver a aquel presente, cuando presenciaba cada nuevo destello de sol, y cuándo también oía cada gota en mañanas de tormenta.
Lo que en mí concierne no es más que peso en los párpados.
Mi mente viaja a vidas pasadas, retrayéndose en recuerdos de años anteriores, dónde mi corazón mandaba, dónde los limites eran una incógnita.
Aún hoy, esa palabra que comienza con "L", y finaliza con "imites" sigue siendo, para mí, un acertijo (de esos que nunca quiero averiguar).
Pero me gustaría que estés detrás de esa pantalla, dónde el brillo refleja en un tus ojos atento; leyendo cada palabra, interpretando cada letra, buscándote reflejado en alguna ambigüedad.
Te pido que sigas cerca, quiero leerte cada noche, aunque no duerma, soñaré despierta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario